
Historia del Club
La historia del glorioso Vekelis Fútbol Club comienza allá por el año 1971, cuando una mujer llamada Chiche da a luz a su hijo al poco tiempo de llegada de su Lituania natal. Llamó a ese niño Roberto, que en el lenguaje mítico lituano significa "tiburón blanco".
A medida que el niño crecía, sus habilidades y cualidades extraordinarias se iban tornando evidentes a los ojos de los meros mortales. Su liderazgo natural y su convicción innata derivaron en el desarrollo de una personalidad netamente determinada que marcó para siempre su destino.
A los 9 años, entró en el Club Atlético Independiente a jugar en las inferiores. Luego de tres semanas de prueba, Roberto se convirtió en titular indiscutido en su puesto (jugaba de 5), llevando a su equipo a ganar tres torneos consecutivos. Los dirigentes querían subirlo de categoría y viéndose imposibilitados de hacerlo debido a su corta edad, falsificaron su documento nacional de identidad para elevarle tres años más y así pasarlo a la categoría superior, en la cual dentro de los dos años siguientes ganó cuatro torneos juveniles y dos copas interestatales. Así se convirtió en el jugador infantil más cotizado de todos los tiempos.
A la edad de 14, su DNI rezaba 17 y llegó por fin a jugar en primera división con Independiente. Debutó en un partido de local contra Deportivo Español, y marcó 3 goles para dar la victoria a Independiente 4 a 0. Este comienzo fue el desencadenante para que durante esa temporada y las siguientes, todo el mundo se sorprendiera con el fenómeno que ya apodaban "Robertiño" y para que su cotización se elevara astronómicamente.
A los 20, luego de pasar por River Plate, Boca Juniors y Racing, fue transferido a la Juventus de Italia, donde jugó 2 años y jugó un papel fundamental para que su equipo ganara dos Scudettos. Luego fue vendido al Nápoles donde superó la marca de Diego Armando Maradona, estableciendo un récord de 125 goles.
Corría el año 1994, y Robertiño fue llamado por Alfio "El Coco" Basile para participar en el seleccionado argentino durante el mundial de Estados Unidos, oferta que rechazó alegando que sufría una lesión en su rodilla izquierda. Sin embargo fue a ver como espectador el torneo, y visitaba al plantel nacional en los vestuarios con frecuencia. Tanta era la confianza, que un día, luego del partido contra Nigeria, Maradona le pidió a Robertiño que tomara el test anti-doping en lugar suyo, ya que él estaba muy cansado luego del encuentro. Horas más tarde, la muestra que tenía el nombre de Diego era analizada y declarada positiva en cocaína. Robertiño nunca más fue visto en los Estados Unidos.
De nuevo en Argentina, Robertiño se encontraba sentado un día de primavera en su country de Pilar, tomando sol y bebiendo una caipiriña fresca, y de pronto tuvo una revelación. ¿De qué me sirve todo esto? pensó. ¿De qué me sirven los millones de dólares que he ganado, la fama mundial que tengo, las mujeres que tienen sexo conmigo cada semana, las tierras en los cinco continentes, los tigres de Bengala que tengo encerrados en jaulas en el sótano de casa? Y no tuvo respuesta para esos interrogantes. Entonces pensó: voy a realizar mi sueño. Voy a vender todo lo que tengo y a donar todo el dinero a la fundación de un club, para que los niños tengan un lugar adonde realizar deportes, jugar e interrelacionarse, o simplemente romper las pelotas.
Y así fue. Robertiño se despojó de todas sus pertenencias y en el año 1995 fundó el Vekelis Fútbol Club, dando origen a la leyenda que perdura hoy en día.
Hoy Robertiño es capitán del equipo de fútbol del Club y desempeña el cargo de Presidente, Gerente General, Tesorero y Supremo Emperador del mismo. Y todos los que pertenecemos a esta gloriosa institución, solamente tenemos una palabra para decirle:
"Quéijo de puta...!!"
Robertiño, siempre en nuestro corazón.